Esta fecha fue instituida en 1963 por decreto de la Presidencia de la Nación, en memoria del investigador estadounidense Hugh Hammond Bennett, considerado el padre de la conservación de este recurso vital. El objetivo principal es concientizar sobre la importancia de cuidar la tierra frente a la erosión, la desertificación y las malas prácticas agropecuarias para garantizar la producción de alimentos y el equilibrio ecológico

