«El verdadero Día del Padre», como suele decirse, se celebra cada 24 de agosto en conmemoración al día en que el General José de San Martín se convirtió en padre de su única hija, Mercedes Tomasa. La importancia de su obra y la gloria del Padre de la Patria, de la que mucho se sabe y se habla, a veces relega otra de las facetas más importantes del Libertador: la del padre de Merceditas.
San Martín fue padre el 24 de agosto de 1816, tan solo unos meses antes de comenzar la Campaña Libertadora. En ese momento, el prócer era gobernador intendente de Cuyo y residía en una vivienda de calle Corrientes, cerca de La Alameda, mismo lugar donde nació su hija. Sin embargo, su compromiso impostergable con la Patria lo llevó a alejarse de la recién nacida y su esposa, Remedios de Escalada.

