11 de Junio de 1900, Nacimiento de Leopoldo Marechal.

Durante su niñez, todos los veranos viajaba a Maipú, en donde los amigos del lugar lo apodaron Buenos Aires debido a ser el único niño que iba desde Buenos Aires a esa zona.

En 1916 ingresa a la Escuela Normal de Maestros №2 Mariano Acosta, de donde egresa a fines de 1919 con título de Maestro.

Fue bibliotecario, maestro, profesor de enseñanza secundaria y en la década de 1920 formó parte de la generación que se nucleó alrededor de la revista Martín Fierro, escritores que también fueron conocidos cómo grupo Florida (por publicar y reunirse en lugares cercanos a esa calle como la confitería Richmond, en contraposición al grupo Boedo que publicaba en la Editorial Claridad y se reunía en el Café El Japonés en avenida Boedo, ambos grupos supuestamente mantuvieron una confrontación dialéctica, aunque Borges sostendría posteriormente que no era tan así). En la primera etapa de su vida literaria prevaleció la poesía: publicó Los aguiluchos (1922) y Días como flechas (1926), inclinándose hacia el vanguardismo, pero en sus Odas para el hombre y la mujer (1929), libro con el que obtuvo el Primer Premio Municipal de Poesía, afirma su voz propia y el equilibrio entre la novedad y lo clásico.

 

En 1926 viajó por primera vez a Europa, donde trabó amistad con importantes intelectuales y pintores como Picasso, Héctor Basaldúa y Antonio Berni. En 1929, nuevamente en París, se estableció en Montparnasse y frecuentó a Aquiles Badi, Alfredo Bigatti, Horacio Butler, Juan del Prete, Raquel Forner, Víctor Pissarro y al escultor José Fioravanti, quien luego esculpiría el busto del poeta en bronce. A fines de 1929 vuelve a París, ciudad en la que inicia su novela fundacional Adán Buenosayres, que publicaría recién en 1948 luego de muchos años de elaboración.

El 8 de enero de 1934, el poeta se casó con María Zoraida Barreiro, con quien tuvo dos hijas: María de los Ángeles y María Magdalena. La primera esposa del poeta falleció el 8 de junio de 1947. Después de esto conoció a Juana Elvia Rosbaco, a quien llamó Elbia, Elbiamor y Elbiamante, y a quien asignó “un espacio interlocutivo y apelativo en muchos de sus textos y dedicatorias”.2​

En 1941 obtuvo la más alta distinción que otorga su país, el Primer Premio Nacional de Poesía, con sus libros de poesía Sonetos a Sophia y El centauro (ambos de 1940). En ese mismo año edita el libro de texto Historia Argentina, de Carlos Emilio Cánepa, adaptándolo a los nuevos programas de educación.