El 17 de agosto de 1954 nació el cantante de cumbia Antonio Ríos

Conocido también como «el Maestro», es un músico argentino de cumbia.

Antonio Ríos nació el 17 de agosto de 1954 en La Escondida, un pueblo a 60 kilómetros de Resistencia, capital de la provincia del Chaco. Allí nacieron también sus cinco hermanos. Su padre, que trabajaba en la única fábrica taninera del pueblo. En el pueblo también vivían sus tíos y sus primos. Cuando la fábrica cerró, el padre de Ríos tuvo que migrar a Buenos Aires para buscar una casa allí, dejando la familia a su suerte. Esos tiempos fueron duros para Antonio, quien vivió sumergido en la pobreza: andaba descalzo, y con su familia vivían a mazamorra con el maíz que sembraba su madre. Finalmente su padre volvió y partieron hacia Villa Fiorito (el mismo barrio donde nacería Diego Armando Maradona).

Ríos ensayaba en casa con sus hermanos. Un día vino un muchacho a buscarlos para tocar ocho noches consecutivas en los carnavales. Era un club cerca de su casa, donde los conocían todos. A los doce años de edad comenzó a trabajar en una curtiembre, en la etapa de terminación, donde se le da el toque final a los cueros.

Le apasionaban dos cosas: cantar y jugar al fútbol. Cuando terminaba de lustrar zapatos se iba al club. Jugaba para El Porvenir, y cuando salía de ahí, entraba a vocalizar. Según él mismo cuenta, jugaba bien, sin embargo no pudo ser futbolista porque cuando tuvo la oportunidad de ir a jugar a Racing Club, El Porvenir no le dio el pase porque era el goleador. Fue ahí cuando largó y se dedicó de lleno a vocalizar: estudió tango, melódico y folklore. Ya tenía 15 años.

A los dieciocho comenzó a tener problemas con su trabajo en la curtiembre ya que lo bajaron a la ribera, la parte más pesada, donde, con botas y delantal, metido en el agua, pelaba cueros bajándolos salados, con pelo. No había montacargas; cargaban los cueros mojados a hombro.

Cuando cumplió 20 años se hizo verdulero. Las cosas comenzaron a irle bien, de manera que abandonó la música. Posteriormente, se casó con una mujer llamada Marta. Pero a los 22 ya se sentía encerrado, aburrido. A los 26 vino el grupo de un amigo suyo, que hacía rock. Tenían que grabar y el cantante estaba afónico, y decidieron llamarlo. Su mujer, Bárbara Arana, le dijo que si volvía a la música ella se separaba. Ríos decidió cantar.