El 19 de junio de 1978 nació la tira cómica Garfield.

Fue creada por Jim Davis y bautizada así en honor a su abuelo, James A. Garfield Davis, un viejo malhumorado, según el artista.

Garfield es un gato de ficción, protagonista de la tira cómica Garfield de Jim Davis.

«Odio los lunes«, esta es la frase con la que más se puede identificar a este gato, cuya primera tira cómica se publicó el 19 de junio de 1978.

Garfield es un gato Tabby anaranjado de rayas negras, que pesa 27 libras (aprox. 12 kg). Es perezoso, cínico, gordo y egoísta. Disfruta comer sobre todo pasta italiana (especialmente lasaña), dormir, y atormentar a su dueño Jon (Jon Arbuckle en la versión original, Jon Bonachón en la versión latinoamericana), al perro Odie y fastidiar a un gatito pardo llamado Nermal, que se autodefine como «el gatito más encantador del mundo».

Garfield se considera a sí mismo más inteligente que los seres humanos y otros animales. Aunque se le conoce como novia a Arlene una gata rosa que sufre con paciencia su egocentrismo, ya que solo quiere sinceramente a su osito Pooky. Le gusta actuar en una valla de madera en medio de la noche; a pesar de que suele ser abucheado y bombardeado con diversos objetos, últimamente tiene abandonada esta afición.

Odia las arañas y aunque no caza ratones porque según dice, le deja mal aliento (a menos que le sobornen a hacerlo), a menudo es visto tratando de comer pájaros. También se le conoció durante una temporada como el Vengador de la Capa y su fiel compañero Escuchimizado (un pollo de goma, conocido también como «Estirado»). Destruye con frecuencia las cortinas y helechos de Jon, además de las flores de Jon y su vecina, la señora Feeny. Los pececillos dorados tampoco escapan a su alcance. Garfield detesta que lo lleven al veterinario, y por lo general trata de ocultarse al saberlo o «presentirlo».

Según una historieta de 1986, su domicilio es el 711 de Maple Street. Garfield «habla» con otros animales y humanos (y hasta con objetos inanimados) a través de burbujas de pensamiento; curiosamente Jon en algunas ocasiones también parece «escuchar» los pensamientos de Garfield, y en otras no.