El 26 de abril de 1986 se produjeron dos explosiones en la central nuclear de Chernobyl, en Ucrania.

Mientras se llevaba a cabo un experimento para probar la gama inercial de la unidad turbo-generadora. Un fallo en el sistema de seguridad hizo que los elementos de enfriamento no se activen.

El vapor de la primera explosión destruyó el techo de hormigón, y la segunda fue aún peor, provocando la muerte de dos personas y obligando a evacuar a 116.000 personas. Se estima que la explosión fue 500 veces mayor que las realizada por la bomba de Hiroshima en 1945, la más devastadora de la historia bélica. Además, por la radiación liberada, más de 5 millones de personas estuvieron expuestas.

El 26 de abril de cada año, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) celebra en conjunto con los países miembros de la organización, el “Día Mundial de la Propiedad Intelectual” desde el año 2000. Se eligió este día porque fue la fecha en que el OMPI empezó a operar en 1970 desde Ginebra, Suiza.

Los miembros de la OMPI a través de distintas Instituciones realizan diversas actividades para fomentar la cultura de la Propiedad Intelectual (PI) entre la población, tales como dar a conocer la importancia de las patentes, derechos de autor, marcas, denominaciones de origen y otras figuras de protección y su impacto en la vida diaria.