El 30 de noviembre es el Día Nacional del Mate.

Una de las bebidas más representativas de la Argentina. ¿Por qué? La fecha es oficial desde 2015 y se celebra en honor al caudillo Andrés Guacurarí y Artigas, más conocido como Andresito. No sólo fue el único gobernador indígena de la historia argentina, sino que fomentó la producción y distribución de la yerba mate.

El mate es la bebida más consumida en los hogares argentinos (90%): se toman más litros de mate que de agua por persona en el país.

La palabra mate nace del vocablo quechua matí, y significa calabaza, ya que era el recipiente y material donde más se tomaba cuando los españoles llegaron a América del Sur. En tanto la bombilla se denominaba tacuarí y era simplemente una cañita ahuecada.

tomar mate a la mañana aumenta la liberación de un neurotransmisor llamado dopamina, que estimula los centros de recompensa cerebrales generando una sensación de placer y sentimientos positivos».

La yerba tiene grandes valores vitamínicos, los que permiten un mejor funcionamiento del cerebro. En este sentido, Torralva agrega «el mate también está asociado con el aumento de la serotonina en el cerebro, lo que se traduce en un equilibrio hormonal y se convierte, entonces, en un aliado natural contra el decaimiento anímico generando un incremento en los niveles de sensación de bienestar«.