El 9 de julio de 1932 falleció el inventor de la máquina de afeitar, King Camp Gillette.

Trabajaba en una empresa de tapones de plástico y por sus frecuentes viajes en tren necesitaba asearse y afeitarse durante el trayecto en los mismos, por lo que solía sufrir “accidentes” causados por las navajas y la inestabilidad de los vagones.

Inventó una maquinilla que contenía en su interior una cuchilla afilada y que evitaba el contacto excesivo de la hoja con la piel para prevenir de esa manera los cortes.