Cada 24 de septiembre, se honra a esta advocación mariana, también conocida como Virgen de la Misericordia, con una historia que se remonta al siglo XIII. La Virgen se apareció a San Pedro Nolasco, inspirándolo a fundar la Orden de los Mercedarios, dedicada a rescatar cristianos cautivos y practicar obras de misericordia, muchas veces arriesgando la vida. Su orden, vestida con túnicas blancas y cruces en el pecho, sigue activa hoy en día, promoviendo la paz y la ayuda al prójimo.

