El 20 de mayo de 1983 falleció Alejandro de Michele, cantante, músico y poeta del recordado grupo de rock Pastoral.

De Michele integró el dúo Pastoral junto a Miguel Ángel Erausquín. Se conocieron en el Colegio Mariano Moreno de la ciudad de Buenos Aires. En ese entonces comenzaron a componer y cantar canciones juntos. Erausquín contaba con cierta experiencia al haber integrado en el pasado el grupo Enjambre, y De Michele no había estudiado música pero acompañaba con su canto y voz.1​ Fue en esta época cuando se presentaron en un concurso de bandas organizado por la Casa América. A pesar de haber ganado el premio con sus dos canciones, «Libertad pastoral» y «Hay que comprender», la grabación de un álbum nunca se concretó.1​Las obsesiones de Alejandro De Michele (el vientre, la muerte, la locura) ya están presentes en este anónimo debut. Cuando Pastoral entró a los estudios para grabar su primer álbum, lo hizo en un estado de absoluta indefensión y sin ninguna experiencia en la industria musical.

Con el dúo consolidado una vez más, De Michele tenía en mente nuevos horizontes creativos para Pastoral: más experimentación, nuevos sonidos y una firme incursión en el terreno del video. También planeaba su propio disco solista, al que provisoriamente llamaba Cuarto transitorio y otro proyecto truncado llamado Federico siete vidas.

En la madrugada del 20 de mayo de 1983, el automóvil Ford Falcon de De Michele embistió violentamente un árbol frente al Velódromo Municipal, provocándole la muerte instantáneamente. Tenía 28 años. Su fallecimiento implicó también el final de Pastoral, ante la decisión de Erausquín de no continuar con el nombre del dúo sin su compañero de toda la vida.3​ Sus cenizas reposan en el cinerario de la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Av. Irigoyen 1185 de Villa Luro, Capital Federal.

El fallecimiento de De Michele inició la época más fatídica para la historia del rock argentino. En el transcurso de la década de 1980 también murieron Luca Prodan (22 de diciembre de 1987), Miguel Abuelo (26 de marzo de 1988) y Federico Moura (21 de diciembre de 1988), marcando de este modo el fin de la era rock de los años 1980.